martes, 23 de agosto de 2011

El papado aboga por un gobierno mundial

El papado aboga por un gobierno mundial
© Guillermo Sánchez Vicente
www.laexcepcion.com (29 de agosto de 2009)

El 29 de junio de 2009 Benedicto XVI, jefe de la Iglesia Católica Romana, publicaba su tercera encíclica, Caritas in veritate (La caridad en la verdad), en la que aborda asuntos como la situación económica mundial y la gestión económica de los recursos.

Uno de los pasajes de la nueva encíclica que más ha llamado la atención ha sido el punto 67, en el que dice lo siguiente: «Para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios consiguientes, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios, urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial, como fue ya esbozada por mi Predecesor, el Beato Juan XXIII. Esta Autoridad deberá estar regulada por el derecho, atenerse de manera concreta a los principios de subsidiaridad y de solidaridad, estar ordenada a la realización del bien común, comprometerse en la realización de un auténtico desarrollo humano integral inspirado en los valores de la caridad en la verdad. Dicha Autoridad, además, deberá estar reconocida por todos, gozar de poder efectivo para garantizar a cada uno la seguridad, el cumplimiento de la justicia y el respeto de los derechos. Obviamente, debe tener la facultad de hacer respetar sus propias decisiones a las diversas partes, así como las medidas de coordinación adoptadas en los diferentes foros internacionales. […] El desarrollo integral de los pueblos y la colaboración internacional exigen el establecimiento de un grado superior de ordenamiento internacional de tipo subsidiario para el gobierno de la globalización, que se lleve a cabo finalmente un orden social conforme al orden moral, así como esa relación entre esfera moral y social, entre política y mundo económico y civil, ya previsto en el Estatuto de las Naciones Unidas» (negritas añadidas, también a lo largo del presente artículo).

La búsqueda de un gobierno mundial no es una novedad de nuestro tiempo. Desde la Antigüedad, la configuración de los grandes imperios ha supuesto un esfuerzo de someter extensos territorios (en ocasiones, todo el mundo conocido) bajo una dirección única. Pero nunca, hasta nuestros días, se habían dado las condiciones que hicieran posible el sueño de un gobierno global. Hoy, desde el punto de vista técnico la revolución de las telecomunicaciones permite una transmisión instantánea de decisiones en todo el mundo. Desde el punto de vista político la humanidad parecería encontrarse, en principio, lejos de una eventual unidad política global, pero existen más tendencias unificadoras que nunca antes, a saber: tras la desaparición del bloque comunista, hegemonía mundial de una superpotencia (Estados Unidos) que sobrepasa en lo militar, lo político y lo cultural a cualquier otra; globalización e interdependencia económica entre países y grandes regiones; clamor ético mundial por un reparto más equitativo de los recursos (reflejado en lemas como “Otro mundo es posible” o “Somos la primera generación que puede acabar con la pobreza en el mundo”)…

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), a la que explícitamente hace referencia Ratzinger en su encíclica, dista mucho de ser un gobierno mundial. Pero es una estructura política compleja que puede servir de referencia o de fundamento para acciones globales; no en vano el Consejo de Seguridad de la ONU toma decisiones de alcance universal y larga proyección en el tiempo.


A favor de la ONU

El Vaticano siempre ha apoyado macroestructuras multilaterales como la ONU o la Unión Europea (ver Las “raíces cristianas” de Europa: una exigencia confesional). Respecto a la primera, Juan XXIII en su encíclica Pacem in terris expresó su deseo de que «llegue pronto el tiempo en que esta Organización pueda garantizar con eficacia los derechos del hombre» (nº 145). Juan Pablo II afirmó que la “Santa” Sede «ha sostenido decididamente, desde el principio, los ideales y objetivos de la Organización de las Naciones Unidas. La finalidad y modo de actuación, obviamente, son diversos, pero la común preocupación por la familia humana, abre constantemente a la Iglesia y a la ONU vastas áreas de colaboración. Que todo esto no parezca una utopía irrealizable. Es la hora de una nueva esperanza» (discurso ante la Asamblea General de la ONU, 5.10.95). Años después declaró: «Es preciso reconocer que la Organización de las Naciones Unidas, incluso con límites y retrasos debidos en gran parte al incumplimiento por parte de sus miembros, ha contribuido a promover notablemente el respeto de la dignidad humana, la libertad de los pueblos y la exigencia del desarrollo, preparando el terreno cultural e institucional sobre el cual construir la paz» (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 8.12.03). Este papa fue quien repitió en diversas ocasiones que la ONU debía promover la “injerencia humanitaria” con intervenciones de tipo militar cuando «las poblaciones corren el riesgo de sucumbir a causa de los ataques de un agresor injusto» (discurso a los miembros del cuerpo diplomático acreditado ante la “Santa” Sede, 16.1.93).

En ese mismo pontificado, una fundación de la Misión Permanente del Vaticano ante la ONU entregó el premio «Sendero de la paz» a Kofi Annan, entonces secretario general de la ONU, momento en el que el galardonado describió a Juan Pablo II como «la voz más poderosa a favor de la paz, de la esperanza y de la justicia para millones de personas» (Zenit, 15.6.00). El cardenal Angelo Sodano, entonces secretario de Estado vaticano, afirmó que «la Santa Sede desea fervientemente que, al alba del tercer milenio, la ONU contribuya, por el bien de la humanidad, a construir una nueva civilización, la que ha sido llamada “civilización del amor”» (Zenit, 10.9.00). Según el secretario para las relaciones con los Estados de la “Santa” Sede, Giovanni Lajolo, «a pesar de sus límites, la ONU permanece como la institución política más válida, a nivel mundial, para circunscribir y limitar los focos de guerra y para favorecer la paz y el acuerdo entre los pueblos. Lo que hace de positivo, y es mucho, no es adecuadamente valorado, también porque de hecho no basta para hacer frente a los mayores flagelos de la humanidad» (Zenit, 25.6.04).

A raíz de la visita de Benedicto XVI a la ONU, su portavoz, Federico Lombardi, declaró que «la Iglesia contempla esta institución como una esperanza de paz y tiene el deseo de contribuir con su mensaje a facilitar las relaciones pacíficas. El hecho de que exista un observador permanente de la Santa Sede ante Naciones Unidas demuestra la atención, el respeto y la importancia que para el Vaticano tiene la ONU» (Periodista Digital, 17.3.08)


Contra el Nuevo Orden Mundial de la ONU

Pero la Iglesia Católica Romana (ICR) también ha expresado graves reservas ante la línea que, según ellos, predomina en el seno de la ONU. En 1996 el Vaticano anunció que retiraba su contribución anual a UNICEF, «por su política favorable al control de la natalidad y al aborto» (Aceprensa, 13.11.96). Aunque UNICEF ha negado repetidamente que contribuya a promover el aborto, las denuncias católicas han ido en aumento: el cardenal Juan Sandoval (ACI, 23.1.08), el cardenal Norberto Rivera (ACI, 22.7.08), el observador permanente ante la ONU Celestino Migliore (ACI/ReL, 3.4.09)…

El entonces cardenal Ratzinger, recurriendo a su característico discurso antiliberal, escribía antes de ser papa: «Ha habido intentos de construir el futuro bebiendo, de manera más o menos profunda, en las fuentes de las tradiciones liberales», intentos que estaban «asumiendo una configuración cada vez más definida, que toma el nombre de Nuevo Orden Mundial; encuentran expresión cada vez más evidente en la ONU y en sus Conferencias internacionales, en especial en las de El Cairo y Pekín, en sus propuestas de vías para llegar a condiciones de vida diversas, dejar transparentar una verdadera y propia filosofía del hombre nuevo y del mundo nuevo. La peculiaridad de esta nueva antropología, que debería constituir la base del Nuevo Orden Mundial, resulta evidente sobre todo en la imagen de la mujer, en la ideología del “Women's empowerment” (la autorrealización de las mujeres), nacida de la Conferencia de Pekín» (Avvenire, 15.9.00, reproducido por Zenit).

Quizá el principal portavoz de estas alarmas contra el Nuevo Orden Mundial (cada vez más difundidas) sea Michel Schooyans, profesor emérito de la Universidad de Lovaina y consultor del Vaticano. Este intelectual defiende la tradición jurídica de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos (1776), la Constitución de los Estados Unidos (1787), la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de Francia (1789), “olvidando”, por cierto, que, cuando fueron promulgadas, el papado condenó y combatió estos textos y sus valores con todas sus fuerzas. Schooyans denuncia que «la ONU hoy en día se está comportando como una superpotencia global, transnacional» que pretende someter los códigos nacionales a «un poder piramidal», siguiendo los dictados de una «trama de voluntades que se aglomeran en las Naciones Unidas, apoyadas por numerosas ONGs, y también por algunas sociedades secretas, como la masonería» (Zenit, 23.12.08; ver un análisis de sus argumentos en Globalización, Nueva Era y religión).

El Vaticano maniobra en este asunto según su peculiar Principio de Sí Contradicción: la denuncia de la naturaleza relativista de la ONU, por un lado, y la defensa, incluso colaboración, con esta organización. Por eso desde la jerarquía se emiten mensajes que buscan conciliar ambas posiciones, como el del cardenal Stafford: «Todavía no ha llegado el momento de decir que debemos desechar el apoyo de la Iglesia a las Naciones Unidas sobre la base de las posturas morales que está adoptando sobre los temas de la familia, el matrimonio y la vida»; no en vano, según él, «vivimos en un mundo en que la única autoridad importante reconocida internacionalmente es la ONU» (Zenit, 3.5.04).

Cuando en diciembre de 2007 la prensa publicó que el papa estaba en contra de la ONU por su relativismo moral, el portavoz Lombardi desautorizó esa interpretación: «El Papa había afirmado textualmente que “las discusiones internacionales con frecuencia se caracterizan por una lógica relativista”, pero, a diferencia de lo que se ha escrito, no había atacado a la ONU ni había dicho que esté “dominada” por el relativismo moral», y añadió que «Benedicto XVI, al igual que sus predecesores, es perfectamente consciente de la importancia de las Naciones Unidas para la paz y para la defensa de los derechos humanos» (Zenit, 3.12.07).


El estatus del Vaticano en la ONU

La “Santa” Sede no es un miembro de las Naciones Unidas a pleno título, pero tampoco es una agencia consultora más, sino que desde 1964 goza del estatus especial de “observador permanente”. Desde que Suiza pasó a ser miembro, es el único estado con esa condición, que le permite tomar la palabra en los foros convocados por la ONU, pero no le da capacidad de voto. A su vez, el estado papal es miembro a pleno título en varios cuerpos subsidiarios de las Naciones Unidas, como la comisión para los refugiados.

El año 2000 cientos de organizaciones no gubernamentales de todo el mundo y miles de individuos a título personal se sumaron a una campaña lanzada en Estados Unidos por el grupo partidario del aborto Catholics for a Free Choice (Católicos por el Derecho a Decidir) para privar a la “Santa” Sede de sus privilegios como observador permanente en Naciones Unidas, de modo que su estatus se equipare al de otras comunidades y organizaciones no gubernamentales (El País, 13.2.00). Sin embargo en 2004 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó con el voto unánime de sus 191 miembros una resolución que refuerza el papel y las competencias de la Santa Sede en la ONU, manteniendo su estatuto de “observador permanente” y aumentado sus prerrogativas y posibilidades de intervención (Zenit, 2.7.04).

Según el cardenal Angelo Sodano, «la soberanía pontificia en el campo internacional no está determinada por su poder temporal», pues «la Santa Sede se enmarca dentro del ordenamiento internacional según su propio carácter espiritual» (Zenit, 21.9.03). De acuerdo con esto, el papado recibe un reconocimiento netamente político por su naturaleza supuestamente no política; además, siguiendo ese criterio, otras organizaciones sociales o religiosas deberían recibir un tratamiento semejante. El vaticanista Sandro Magister, firme defensor de este estatus, explica las razones verdaderas: «El elemento más fuerte que juega para confirmar el reconocimiento de la Santa Sede como personalidad jurídica internacional que la asimila a un estado es la red de relaciones diplomáticas bilaterales que ella mantiene» (Misión imposible: expulsar a la Santa Sede de la ONU, Chiesa, 21.8.07); es decir, su poder temporal.

En este asunto se puede observar una de las características jugadas maestras del papado: alegar alternativamente su naturaleza “espiritual” o política, en función de sus intereses. O algo más difícil todavía: alegar simultáneamente ambas razones, pero a la vez haciendo parecer que son excluyentes. De este modo siempre podrá mantener cierta distancia ante las decisiones y la naturaleza de la ONU (tan denostadas por medios papales), y a la vez influir decisivamente en su funcionamiento. Las palabras del observador Celestino Migliore reflejan muy bien ese hábil juego de equilibrios: «La Santa Sede tiene los requisitos definidos por el Estatuto de la ONU para ser Estado miembro y, si en el futuro quisiera serlo, esta resolución no le impediría pedirlo» (Zenit, 2.7.04).

Según Sodano, «en el desempeño de su labor “diplomática” […] los representantes de la Iglesia persiguen dos objetivos: la tutela y la promoción del legítimo bien de la Iglesia y el servicio a todos los hombres y a todos los pueblos, prescindiendo de su fe religiosa» (Zenit, 21.9.03). El orden de prioridades es obvio; también lo es que el segundo objetivo queda sometido al primero.

Hay otros argumentos contradictorios alegados por el papado. El jefe de la diplomacia vaticana, Dominique Mamberti, explica: «Con la desaparición de los Estados Pontificios se ha hecho siempre más claro que la personalidad jurídica internacional de la Santa Sede es independiente del criterio de la soberanía territorial» (Chiesa, 21.8.07). En primer lugar, hay que precisar que la “Santa” Sede sí gobierna sobre un territorio soberano, la Ciudad del Vaticano (gracias a otra obra maestra de cálculo político: los Pactos de Letrán de Pío XI con Mussolini). Pero Mamberti minimiza este hecho para defender el estatus privilegiado en la ONU, cuando en realidad el razonamiento debería volverse en contra suya: obviamente, si una entidad no tiene soberanía territorial, difícilmente podría considerarse un estado y, por tanto, no debería tener un puesto en la ONU.

Según Mamberti, «detrás de esa invitación a reducirse a ONG, aparte de la incomprensión del estatus jurídico de la Santa Sede, hay también probablemente una visión reductiva de su misión, que no es sectorial o ligada a intereses particulares, sino universal y comprensiva de todas las dimensiones del hombre y de la humanidad». Como hemos visto, la Asamblea General de la ONU ha asumido esta visión “altruista” y “desinteresada” que la superpotencia papal predica sobre sí misma. Los propios representantes papales no tienen empacho en destacar la naturaleza, no sólo ya espiritual, sino abiertamente confesional, de sus objetivos: «Al desarrollar el propio rol internacional, la Santa Sede está siempre al servicio de la salvación integral del hombre, según el mandato recibido de Cristo ¡No sorprende que alguien busque de disminuir el eco de su voz!», dice Mamberti (ibíd.)


Autoridad moral mundial

Continuamente los jerarcas católicos romanos exponen implícitamente su pretensión de dirigir la política mundial. Juan Pablo II se dirigió en estos términos a la Asamblea General de las Naciones Unidas el 5 de octubre de 1995: «Estoy ante ustedes, al igual que mi predecesor el Papa Pablo VI hace exactamente treinta años, no como uno que tiene poder temporal -son palabras suyas- ni como un líder religioso que invoca especiales privilegios para su comunidad. Estoy aquí ante ustedes como un testigo: testigo de la dignidad del hombre, testigo de esperanza, testigo de la convicción de que el destino de cada nación está en las manos de la Providencia misericordiosa». Este político, que no fue elegido democráticamente, que ostentaba la jefatura de un estado absoluto y teocratista sin separación de poderes y que dominaba una iglesia organizada de forma piramidal, afirma que representa, no a sí mismo ni a su iglesia, sino las aspiraciones más elevadas de la humanidad. Su pretensión de supremacía es tal que, para defender su legitimidad, apela a la historia y a los dogmas de su iglesia, presentándose como aval de sí mismo (según sus palabras, es “testigo” de una “convicción” que atañe a la voluntad de Dios). Pero es obvio que no lo dice como cualquier otro creyente podría decirlo (p. ej., un lector de la Escritura, en la que se afirma esa misma idea sobre el destino de cada nación), sino como un testigo privilegiado, es decir: el Testigo por excelencia.

El mismo planteamiento subyace en las palabras de Renato Martino, presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz: la “Santa” Sede «no es una fuerza política en el sentido ordinario de la palabra, sino una fuerza de orden moral», circunstancia «que le confiere idoneidad para actuar en la escena internacional» (Zenit, 2.9.03). Una idoneidad autootorgada, nuevamente.

Cuando el propio Juan Pablo II afirmaba que «la Iglesia no pretende usurpar tareas y prerrogativas del poder político; pero sabe que debe ofrecer también a la política su contribución específica de inspiración y de orientación sobre los grandes valores morales», estaba implícitamente diciendo que los poderes políticos deben aceptar esa contribución. Con sutileza pero con firmeza, expone sus pretensiones: «La imperiosa distinción entre Iglesia y poderes públicos no debe hacer olvidar que tanto la una como los otros se dirigen al hombre; y la Iglesia “experta en humanidad”, no puede renunciar a inspirar las actividades políticas para orientarlas al bien común de la sociedad» (Zenit, 26.11.02; destacados añadidos). ¿Quién determina cuál es el bien común? ¿Concibe el papa que la comunidad internacional renuncie a ser inspirada por esa entidad tan experta?

Jean-Louis Tauran, el entonces secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, expresaba la pretensión última «de la presencia de la Santa Sede en la comunidad de las Naciones: ¡ser la voz que la conciencia humana espera!». Ante semejante osadía, Tauran señala que sus objetivos no encierran vanagloria, «sino sólo la humilde conciencia de estar siempre al servicio del hombre, iluminando las circunstancias históricas con la luz sobrenatural, según la específica competencia religiosa y moral propia de toda actividad eclesial» (Zenit, 30.6.03). Poco humilde puede ser quien predica la humildad sobre sí mismo… Y lo hace al tiempo que se declara portador de “la luz sobrenatural”.

Como las políticas sociales de la ONU están orientadas en una línea que el Vaticano desaprueba, se considera que esta organización invade terrenos que no le son legítimos. «La ONU se creó por razones de seguridad y defensa, no para marcar la agenda social», declara Austin Ruse, presidente del Instituto Católico para los Derechos Humanos. «No creo en la legitimidad de la ONU para plantear determinados temas; en realidad creo que hay muy pocas instituciones internacionales con legitimidad, por ejemplo, la Iglesia Católica» (ACI, 29.9.07). Es decir, que se rechaza la legitimidad de la ONU de imponer una ética global, pero se considera ideal el liderazgo de la ICR en la misma esfera.


El modelo político global del Vaticano

A la luz de estas pretensiones de supremacía moral (que la “comunidad internacional” y la ONU reconocen al papado una y otra vez), se entiende mejor la solicitud de Benedicto XVI de establecer una Autoridad política mundial. Una propuesta que en absoluto es nueva: no sólo ha sido formulada en esos términos desde Juan XXIII, sino que responde a la pretensión de supremacía universal que el papado se asigna a sí mismo desde la Edad Media, y que en cada época histórica ha pretendido establecer (y en gran medida lo ha conseguido) teniendo en cuenta las circunstancias políticas correspondientes.

¿Cuál sería el programa en el contexto mundial actual? Según la jerarquía católica, la ONU ha de desempeñar un papel importante. Juan Pablo II dijo: «No sorprende que Juan XXIII mirara con gran esperanza hacia la Organización de las Naciones Unidas», como «un instrumento válido para mantener y reforzar la paz en el mundo. Justamente por esto expresó un particular aprecio por la Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948, considerándola “un primer paso introductorio para el establecimiento de una constitución jurídica y política de todos los pueblos del mundo”». Y añade: «Es importante evitar tergiversaciones: aquí no se quiere aludir a la constitución de un superestado global. Más bien se piensa subrayar la urgencia de acelerar los procesos ya en acto para responder a la casi universal pregunta sobre modos democráticos en el ejercicio de la autoridad política, sea nacional o internacional». Finalmente, el papa ponía su mira en un punto clave del planeta: «Quizás no hay otro lugar en el que se vea con igual claridad la necesidad de un uso correcto de la autoridad política, como en la dramática situación de Oriente Medio y de Tierra Santa» (Zenit, 17.12.02; ver “Tierra Santa”)

Precisamente con motivo del golpe de estado planetario que dio inicio a la guerra de Irak, el arzobispo Martino consideraba que es «más necesaria que nunca una autoridad mundial que asegure la paz y promueva el desarrollo de los pueblos». Y añadió que «la situación de crisis de la ONU causada por la guerra en Irak no contradice sino que refuerza la petición de la Pacem in Terris sobre una autoridad política mundial», insistiendo en que «la ONU no es un superestado», sino más bien «el camino obligado de la civilización moderna y de la paz mundial». Según él, «es el momento de construir una ingeniería constitucional de la humanidad para que las Naciones Unidas puedan desarrollar su papel insustituible» (Zenit, 11.4.03).

En diciembre de 2003, ya como cardenal, Martino afirmaba que Juan Pablo II considera «la institución de la ONU uno de los frutos más relevantes del derecho internacional», si bien «el debido reconocimiento a la ONU está acompañado por la invitación a una reforma que capacite a la Organización de las Naciones Unidas para funcionar eficazmente en la consecución de sus propios objetivos estatutarios, todavía válidos» (ACI, 16.12.03).

El mismo cardenal Martino precisa que la reforma solicitada en la presente encíclica de Benedicto XVI incluiría, entre otras cosas, el «principio de la injerencia humanitaria», es decir, la intervención militar de la “comunidad internacional” en un país o región alegando principios éticos (Zenit, 7.7.09). Es significativo que esta injerencia se conciba en función del principio de subsidiariedad: según el representante vaticano ante las Naciones Unidas, Celestino Migliore, «cuando un determinado Estado no demuestra la voluntad y/o la capacidad de asegurar tal protección [de los derechos humanos], la comunidad internacional debe subsidiariamente hacerse cargo, recurriendo a la modalidad pacífica prevista en el derecho internacional». Claro que «en casos extremos, puede valerse del uso de la fuerza a través de las fórmulas y dictámenes del capítulo 7 de la carta de la ONU» (Zenit, 24.9.09), algo que concuerda con la doctrina católica de la “guerra justa”.

El principio de subsidiariedad, vinculado al pensamiento organicista medieval, es uno de los soportes fundamentales de la doctrina política papal; según él, «una estructura social de orden superior no debe interferir en la vida interna de un grupo social de orden inferior, privándola de sus competencias, sino que más bien debe sostenerla en caso de necesidad y ayudarla a coordinar su acción con la de los demás componentes sociales, con miras al bien común» (Juan Pablo II, Centesimus annus, 48; ver también Caritas in veritate, 57-58). Como señala Edwin Cook en su artículo Gaining the Upper Hand, este principio ofrece algunos beneficios, como la limitación de un abuso en las pretensiones de soberanía del estado, la restricción de una visión radicalmente nacionalista, o el enfoque personalista que resalta la dignidad inherente a cada ser humano. Pero, a su vez, presenta algunos peligros: mediante él, la Iglesia Católica Romana reclama el control de las áreas que tradicionalmente ha considerado propias de su ámbito de actuación. «El estado está obligado a asistir a las organizaciones inferiores a cumplir su misión, en ámbitos en los que tal asistencia pueda a veces concretarse en sostenimiento financiero. En términos simplistas, en la lucha por el poder cesaropapista, la subsidiariedad ofrece el control a la iglesia».

La reforma de la ONU debería hacerse, según el papado, de acuerdo con la cosmovisión de la Iglesia Católica Romana. Según el cardenal Tauran, la ONU debería dejar de ser un centro administrativo para convertirse en «un centro moral donde todas las naciones se sientan en casa» (Zenit, 15.1.04). Benedicto XVI lo ha expresado en términos organicistas: «Una familia vive en paz cuando todos sus miembros se ajustan a una norma común: esto es lo que impide el individualismo egoísta y lo que mantiene unidos a todos, favoreciendo su coexistencia armoniosa y la laboriosidad orgánica». Para que las leyes internacionales «sean verdaderamente eficaces es preciso remontarse a la norma moral natural como base de la norma jurídica, de lo contrario ésta queda a merced de consensos frágiles y provisionales» (Zenit, 11.12.07). Uno de los ejes ideológicos del pontificado de Benedicto XVI es precisamente la reivindicación de la supuesta “ley natural”, cuyo intérprete último debe ser el propio papado (ver El falso Dios y la “ley natural”).

La actual situación de crisis mundial (citada en Caritas in veritate) sirve de motivo a la ICR para intensificar su solicitud de una reorganización del gobierno mundial. El arzobispo brasileño Walmor Oliveira considera que la Iglesia Católica señala «una luz en este momento crítico de crisis mundial». Según él, «es necesario beber en una fuente más limpia y verdadera en la búsqueda del nuevo camino para las instituciones y para la vida de todos» (Zenit, 3.11.08).

El programa papal contempla a la humanidad entera como un organismo con vocación de unidad, santificado por la mediación sacerdotal del papa y la acción sacramental de “la Iglesia”. Según el cardenal Antonio Cañizares, el oficio principal del papa es conseguir «que la humanidad entera ofrezca a Dios el verdadero culto en espíritu y verdad, en adoración verdadera, donde está la gloria y la grandeza, y el futuro de la humanidad» (ACI, 10.12.08). Como advierte José Antonio Eguren, presidente de la Comisión de Vida, Familia e Infancia de la Conferencia Episcopal Peruana: «La UNICEF y la Organización Panamericana de la Salud parecen no entender que somos apóstoles y no meros trabajadores sociales. Nosotros trasmitimos al Señor de la Vida en cada obra social que hacemos» (ACI/ReL, 14.4.09). No sólo exponen la dimensión confesional de su labor “desinteresada”, sino que exigen que se le reconozca públicamente su carácter privilegiado y diferencial. El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, muestra claramente estas pretensiones supremacistas: «La doctrina social de la Iglesia no se debe considerar una teoría ética más entre las muchas que ya existen, sino una “gramática común” a todas ellas, porque está fundada en un punto de vista específico: interesarse por el bien humano» (Zenit, 1.8.09)

El objetivo es, según Juan Pablo II, «establecer un nuevo sistema de relaciones en la sociedad humana, bajo la enseñanza y el apoyo de la verdad, la justicia, el amor y la libertad» (Zenit, 17.12.02). ¿Qué verdad? No puede ser otra: la que define la Iglesia Romana. Su pretensión no es luchar por la igualdad de derechos de las personas independientemente de sus creencias, sino que el mundo se gobierne según “la verdad”. El documento Dignitatis Humanae del Concilio Vaticano II expone que la libertad religiosa «consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacción, tanto por parte de personas particulares como de grupos sociales y de cualquier potestad humana; y esto, de tal manera que, en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que actúe conforme a ella en privado y en público, solo o asociado con otros, dentro de los límites debidos» (n. 2); ahora bien, este derecho va precedido de un deber: «Todos los hombres están obligados a buscar la verdad, sobre todo en lo que se refiere a Dios y a su Iglesia, y, una vez conocida, a abrazarla y practicarla» (n. 1; destacados añadidos).

La encíclica Centesimus annus de Juan Pablo II expone claramente el sentido restringido y antiliberal con que la doctrina romana entiende el concepto de libertad: «La Iglesia […], al ratificar constantemente la trascendente dignidad de la persona, utiliza como método propio el respeto de la libertad. La libertad, no obstante, es valorizada en pleno solamente por la aceptación de la verdad» (n. 46). El Catecismo de la Iglesia Católica también insiste en someter la libertad a “la verdad”: «El derecho a la libertad religiosa no es ni la permisión moral de adherirse al error, ni un supuesto derecho al error, sino un derecho natural de la persona humana a la libertad civil, es decir, a la inmunidad de coacción exterior, en los justos límites, en materia religiosa por parte del poder político» (n. 2108). Obsérvese que se contemplan unos límites a la libertad religiosa. ¿Quién habría de definirlos, sino ellos?

Caritas in veritate también sugiere que no todas las religiones deben ser tratadas políticamente del mismo modo: «La libertad religiosa no significa indiferentismo religioso y no comporta que todas las religiones sean iguales. El discernimiento sobre la contribución de las culturas y de las religiones es necesario para la construcción de la comunidad social en el respeto del bien común, sobre todo para quien ejerce el poder político. Dicho discernimiento deberá basarse en el criterio de la caridad y de la verdad. […] El criterio para evaluar las culturas y las religiones es también “todo el hombre y todos los hombres”. El cristianismo, religión del “Dios que tiene un rostro humano, lleva en sí mismo un criterio similar» (n. 55). Es decir, una confesión religiosa concreta (casualmente, la suya, identificada erróneamente con el cristianismo) establece el criterio por el cual deben tratarse políticamente, y en concreto en relación con la libertad religiosa, a todas las demás confesiones y creencias (ver ¿Reciprocidad o libertad religiosa?).


El Nuevo Orden Mundial del papado

Tal y como denuncia la ICR, la ONU (el presidente de cuya Asamblea General, por cierto, es un sacerdote suspendido por el Vaticano, Miguel D'Escoto) está hoy en día fuertemente influida por corrientes ideológicas como el sincretismo religioso, la Nueva Era, el abortismo, el ecologismo cuasi esotérico y otros movimientos afines, que promueven la eclosión de un Nuevo Orden Mundial y una nueva humanidad. La jerarquía católica ataca verbalmente a estas corrientes relativistas, y frente a ellas el papado se erige en autoridad moral universal, garante de los derechos fundamentales de la persona tal y como se reflejan en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Ahora bien, a pesar del aparente enfrentamiento, no hay que subestimar el papel de estas corrientes nuevaeristas en conjunción con la propia Iglesia Católica: pese al discurso combativo, en el seno de la propia estructura vaticana existen realidades esotéricas (ver Ángeles y demonios); junto a los planteamientos exclusivistas, hay categorías sincretistas (ver Ecumenismo humanista); paralelamente a las diatribas antimasónicas, contemplamos gestos altamente significativos, como la visita de Benedicto XVI (al igual que hicieron Pablo VI y Juan Pablo II) a la sala de meditación de las Naciones Unidas, diseñada según criterios esotérico-masónicos (ver La sala de la meditacion de las Naciones Unidas, primer Templo de la New Age).

Es difícil concebir que la actual ONU vaya a convertirse en un gobierno mundial. Desde el punto de vista operativo, y en cuanto a su propio prestigio, es una institución relativamente débil en comparación con las dos principales superpotencias del mundo, las que configuran el Eje Washington-Vaticano. Pero sí que podría formar parte de las herramientas con que ambas extiendan su dominio global. Por un lado, la política mundial efectiva pasa por la voluntad de Estados Unidos (que, por ejemplo, decidió llevar la guerra a Irak en 2003 contra el criterio del Consejo de Seguridad); la gran superpotencia, principal contribuyente financiero de la institución, posee además la capacidad de estrangular económica y políticamente el margen de actuación de la ONU. Ahora bien, sí que resulta factible que ante una situación de alarma mundial las líneas de acción de esta superpotencia confluyan con las de otros poderes, y se alcance un consenso global sobre cuestiones consideradas urgentes y decisivas. Si además en ese momento Estados Unidos estuviera gobernado por un presidente carismático, en la práctica puede llegar a existir algo parecido a un gobierno mundial ampliamente aceptado por la mayoría.

Por otro lado, el liderazgo político es claramente insuficiente. Todas las corrientes favorables a la globalización (tanto si son “del sistema” como si son “alternativas”) apelan a valores éticos y más elevados. En la encíclica, Benedicto XVI propone «que se lleve a cabo finalmente un orden social conforme al orden moral». Salta a la vista que la “Autoridad política mundial” a la que se refiere el papa ha de ser una institución estrechamente vinculada al propio papado.

El contexto actual de crisis económica mundial, unido al temor al terrorismo, a la inseguridad política, a los conflictos de Oriente Próximo y al desequilibrio medioambiental, ofrece las condiciones para implantar una “Autoridad política mundial”, ampliamente aceptada por su carisma, eficacia y prestigio moral. El principal elemento ideológico que comparten los modelos de globalización más destacados es la convicción de que la humanidad no sólo puede, sino que va a lograr construir un mundo mejor (ver ¿Fin del optimismo humanista?). Este horizonte utópico, aunque concebido de formas diversas, es común a la Nueva Era, al humanismo solidario de la globalización alternativa, a los restos de la izquierda revolucionaria, al pseudomesianismo imperialista y pragmático de Bush-Obama y a la propia escatología católica. En la propia Caritas in veritate, Ratzinger expone esta visión intramundana cuando habla de «la edificación de esa ciudad de Dios universal hacia la cual avanza la historia de la familia humana» (n. 7).

Frente a esta utopía, la visión genuinamente cristiana de la historia, tal como la explicó el propio Jesús, predice una deriva del mundo hacia el caos mundial, la angustia y el totalitarismo (ver Mateo 24). Según Pablo, se manifestará «el hombre de pecado […] que se sienta en el templo de Dios como Dios» (ver 2 Tesalonicenses 2). Ahora bien, todo esto no son más que señales, a las que hay que estar atento (versículos 32-33), de que el fin «está cerca, a las puertas», y por tanto también la liberación: «El día del Señor vendrá como un ladrón en la noche. Cuando digan: “¡Paz y seguridad!”, entonces vendrá sobre ellos repentina destrucción» (1 Tesalonicenses 5: 2, 3). Tras el surgimiento de falsos cristos, el Hijo del Hombre aparecerá en el cielo y «enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta y juntarán a sus escogidos de los cuatro vientos» (vers. 30-31). Entonces Dios establecerá «un cielo nuevo y una tierra nueva» (Apocalipsis 21: 1).

lunes, 22 de agosto de 2011

60 razones para no asistir a la Nueva Misa, Novuos Ordo Misae o Misa de Pablo VI



.60 razones para no asistir a la Nueva Misa, Novuos Ordo Misae o Misa de Pablo VI

Misa luterana, de aspecto y de fondo, casi idéntica al Novus Ordo de Pablo VI
Sin fe es imposible agradar a Dios (San Pablo, Epístola a los Hebreos, 11, 6 )
Pero aún cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo, os predique un Evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema. (San Pablo, Epístola a los Gálgatas, 1, 8 )
60 RAZONES por las que, en conciencia, no puedo asistir a la “NUEVA MISA” o Misa de Pablo VI, o Novus Ordo Misae, o la Misa Moderna, sea en Latín o en Español, de cara al pueblo o de cara al Sagrario. Y, por lo tanto, por las mismas razones, continúo con la Misa católica, o Misa de San Pío V, o Misa tridentina, o Misa de siempre.
1.- Porque la Misa Nueva es equívoca y ambigua. Es usada también por protestantes. Ahora bien, rezamos según creemos. Por lo tanto la Nueva Misa no es una profesión de Fe inequívoca, sino ambigua. Y nuestra Fe no puede ser al mismo tiempo católica y protestante.

2.- Porque los cambios no fueron insignificantes sino que “se trata de una restauración fundamental, yo diría de una mudanza total y, en ciertos puntos, de una verdadera nueva creación” (Palabras de Aníbal Bugnini, coautor de la Misa Nueva).

3.-Porque estos cambios en la Misa, llevan a pensar “que la Verdad, siempre creída por el pueblo cristiano, puede cambiar o desviarse sin infidelidad al depósito sagrado de la Doctrina, al cual la Fe católica está vinculada por toda la eternidad” (Cardenales Ottaviani y Bacci en carta a Pablo VI).

4.-Porque la Nueva Misa representa “un alejamiento impresionante de la Teología Católica de la Misa según fue formulada en la Sesión XXII del Concilio de Trento” que, al establecer los “cánones”, proporcionaba una “barrera infranqueable a cualquier herejía que fuera en contra de la integridad del Ministerio”.

5.-Porque la diferencia entre las dos misas no es sencillamente de mero detalle o simplemente cambio en la ceremonia, sino “lo que se presenta como nuevo en la Misa Nueva es materia referente a verdades perennes”.

6.-Porque “las recientes reformas han demostrado suficientemente que las nuevas transformaciones en la liturgia, sólo conducen a una total desorientación de los fieles, quienes ya presentan señales de indiferencia y de disminución en su Fe”.

7.-Porque en tiempo de confusión como el actual nos guían las palabras de Nuestro Señor: “Por sus frutos los conoceréis”. Ahora bien, después de la reforma en la liturgia, hubo enfrentamiento en la Fe y disminución del fervor de los fieles, y según las estadísticas, disminuyó considerablemente la asistencia a la Misa dominical; en los Estados Unidos, según el “New York Times” del 24/5/76, disminución del 30%; en Francia hay, según el Cardenal Marty, disminución del 43%; en Holanda, según “New York Times” del 5/1/76, de un 50%.

8.-Porque, después de la imposición de la Misa Nueva, “la mejor parte del clero pasa, en estos momentos, por una torturante crisis de conciencia, de la cual poseemos innumerables testimonios cotidianos” (Cardenales Ottaviani y Bacci en carta a Pablo VI).

9.-Porque después de que se introdujo la Misa Nueva, según estadísticas de la Santa Sede, en sólo siete años, el número de sacerdotes disminuyó en el mundo casi en el 50%. ([De 1969 a 1976, de 413,438 a 243,307; disminución del 41.15% exactamente.) ¿Pura coincidencia? ¿Dónde está la vitalidad de la Misa Nueva? ¿Dónde está la “optatan totius ecclesiae renovationem” (deseada renovación de toda la Iglesia)?

10.-Porque “las razones pastorales aducidas para sustentar esta ruptura gravísima (con la Tradición de la Misa), aunque no tengan en ningún caso valor, frente a las razones doctrinaras, no parece, de ningún modo, suficientes” (Cardenales Ottaviani y Bacci en carta a Pablo VI).

11.-Porque la Misa Nueva no manifiesta, de modo claro, como en la Misa Tradicional, la Fe en la presencia Real de Nuestro Señor.

12.-Porque confunde de algún modo la presencia Real de Cristo en la Eucaristía con la presencia en la palabra de a Biblia y su presencia espiritual en medio de los fieles: proximidad con los errores protestantes.

13.-Porque facilita la confusión entre el Sacerdocio Jerárquico y el sacerdocio común de los fieles, como pretenden los protestantes.

14.-Porque favorece la Teoría protestante de que la Fe de los fieles, y no la palabra del Sacerdote, es la que hace estar presente a Cristo en la Eucaristía.
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15.-Porque, al insertar la “oración de los fieles” luterana en la Nueva Misa no sólo se sigue, sino que se presenta como aceptable el error protestante de que todas las personas son sacerdotes.
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16.-Porque la Nueva Misa elimina el “Yo pecador” del sacerdote, y lo hace común con el pueblo y por lo tanto favorece el rechazo de Lutero: el de no aceptar la enseñanza católica de que el sacerdote es juez, testigo e intercesor ante Dios.
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17.-Porque la Nueva Misa deja entender que el pueblo “concelebra” con el Sacerdote lo cual es contrario a la teología Católica.
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18.-Porque fueron seis pastores protestantes los que colaboraron en su confección, sus nombres: Georges, Jasper, Shepherd, Kunneth, Smith y Thurian.
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19.-Porque así como Lutero suprimió el Ofertorio, porque en él se expresaba de modo neto el carácter sacrificial y propiciatorio de la Misa, así también la Nueva Misa lo reduce a una simple preparación de las ofrendas.
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20.-Porque los protestantes, sin corregir sus errores, pueden celebrar su cena usando el texto de la Nueva Misa. Es decir, se sirven de la Misa Nueva sin dejar de ser protestantes, conservando su fe protestante. Max Thurian, protestante de Taizé, dice que uno de los frutos de la Nueva Misa “será tal vez que las comunidades no católicas podrán celebrar la santa cena con las mismas oraciones de la Iglesia Católica. Teológicamente es posible” (La Croix, 30/5/69).
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21.-Porque el modo narrativo de la consagración, induce a creer que se trata sólo de una memoria de la Cena y no un verdadero y propio Sacrificio (tesis protestante).
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22.-Porque, por las graves omisiones, llevan a pensar que se trata sólo de una cena o de un sacrificio de acción de gracias solamente y no de un sacrificio propiciatorio; esto es, que favorece el error protestante de que la Misa es sólo un banquete y que el sacerdote sólo es presidente de la asamblea.
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23.-Porque, con las otras innovaciones a que prestó ocasión, como el altar en forma de mesa, el sacerdote orientado hacia el pueblo, la Comunión de pie o en la mano no sólo dio margen a abusos, sino que favorece la doctrina protestante, según la cual la misa es sólo un banquete y el sacerdote solamente presidente de la asamblea.
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24.-Porque, a causa de todo eso, los protestantes, posiblemente burlándose de nosotros, dijeron: “Las nuevas plegarias eucarísticas católicas han abandonado la falsa perspectiva del sacrificio ofrecido a Dios” (La Croix, 10/12/69). Y más: “Ahora en la Misa renovada, no hay nada que pueda perturbar al cristiano evangélico” (Siegevalt, profesor de teología dogmática en la Facultad protestante de Strasburg).
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25.-Porque estamos frente a un serio dilema: o bien nos hacemos protestantes siguiendo la Nueva Misa o, por el contrario, conservamos nuestra Fe católica al adherirnos fielmente a la Misa tradicional de siempre.
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26.-Porque la Misa Nueva fue elaborada de acuerdo con la definición protestante de la Misa: “La Cena del Señor o Misa es la sagrada sinaxis o asamblea del Pueblo de Dios que se congrega, presidida por el sacerdote, para celebrar el memorial del Señor” (N° 7 de la “Institutio Generalis” del 6/4/69, documento que presenta la Nueva Misa).
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27.-Porque la Misa Nueva no agrada a Dios, quien detesta las cosas ambiguas y las palabras de doble sentido como es la Misa Nueva, que pretende agradar a católicos y protestantes y más a éstos.
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28.-Porque quien asiste a la Misa Nueva, especialmente cuando es acompañada de cánticos nuevos de fuerte sabor protestante (sin hablar de las guitarras y baterías), tiene la clara impresión de asistir a una reunión, culto o cena protestante.
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29.-Porque, siendo ambigua y favoreciendo la herejía, es peor que si fuese claramente herética, porque así es más engañadora: la peor moneda falsa es la más parecida a la verdadera.
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30.-Porque la Santa Misa es el sacrificio de la Esposa de Cristo, que es la Iglesia Católica. Por lo tanto no puede ser al mismo tiempo de la Esposa de Cristo y de otras iglesias o sectas contrarias al verdadero y único Cristo: esto sería ofensivo para Cristo y su Esposa.
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31.-Porque la Misa Nueva obedece al mismo esquema de la Misa protestante de Cranmer, uno de los jefes del anglicanismo y feroz perseguidor de la Iglesia; los métodos empleados para introducirla, siguen, finalmente, las huellas de este heresiarca inglés.
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32.-Porque la Iglesia canonizó varios mártires ingleses que dieron su vida por no adherir a una misa muy semejante a la Misa Nueva, que era la misa anglicana.
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33.-Porque muchos ex protestantes convertido al Catolicismo quedaron escandalizados al ver en la Misa Nueva la misma “Misa” a que ellos asistieron cuando estaban en el error. Uno de ellos (Julien Green) llegó a preguntarse: “¿Por qué nos convertimos?”
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34.-Porque las estadísticas nos demuestran una gran disminución de las conversiones al Catolicismo, después de la implantación de la Nueva Misa e inclusive un gran crecimiento de las sectas protestantes en los países católicos. Así por ejemplo, en los EE.UU., las conversiones que sumaban 100,000 aproximadamente por año, descendieron a menos de 10,000.
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35.-Porque ningún santo celebró o asistió a esta Misa, al paso que la Misa Tradicional hizo muchos santos, según el testimonio del propio Pablo VI: “innumerables santos con abundancia nutrieron la propia piedad para con Dios mediante el mismo (Misa Tradicional))…” (Const. Apost. Missale Romanum).
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36.-Porque, al contrario, la Misa Nueva está siendo instrumento y ocasión de los mayores desvaríos y profanaciones de la Santísima Eucaristía y del lugar Santo; lo cual ocurre con mucha frecuencia. Ahora bien, eso no acontecía, según el testimonio del Card. Renard, Arzobispo de Lyon, en Francia: “Acontece que son celebradas misas sin el suficiente respeto, por ejemplo, sin ningún vestido litúrgico, sin Creo in Pater, con un canon inventado, o en plena refección profana, sin oraciones”. “Sucede a veces, que hay concelebraciones con seglares o con sacerdotes casados…, que no se purifique más el cáliz al final de la Misa, o que se dejen rodar sobre una mesa o un altar partículas de pan consagrado” (Vison, messes de L´Antechrist, pág. 4).
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37.-Porque la Nueva Misa es, en sí, modernista; a pesar de las apariencias inocula una nueva Fe que no es la Fe Católica. Sigue perfectamente la táctica modernista de jugar con ambigüedades y términos imprecisos para infundir errores. (Táctica denunciada y condenada especialmente por San Pío X.)
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38.-Porque no constituye factor de unidad en la Liturgia, como la Misa Tradicional lo hacía, de hecho, cada sacerdote celebra la misa como quiere, bajo el pretexto de creatividad. Así el nuevo “Ordo” de la Misa merecía llamarse nuevo desorden, porque lo ha producido constantemente. Además el el nuevo Ordo de la Misa no es seguido prácticamente en ningún lugar, tal como fue presentado oficialmente, lo que agrava sus defectos.
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39.-Porque muchos teólogos, canonistas y sacerdotes respetables no haceptaron la Misa nueva y afirmaron que en conciencia no la pueden celebrar.
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40.-Porque la Nueva Misa ha eliminado muchas cosas, tales como: las genuflexiones (quedan sólo tres), la purificación de los dedos del sacerdote en el cáliz, la preservación de los mismos dedos de todo contacto profano después de la Consagración, la piedra consagrada (Ara) y las reliquias, los tres manteles de lino (hoy se usa uno sólo), y otras muchas, lo cual no hace más que confirmar de modo específico el implícito repudio de la Fe en el dogma de la Presencia Real. (“Breve examen crítico del Nuevo Ordo” de los Cardenales Ottaviani y Bacci).
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41.-Porque es una misa artificialmente fabricada y no una Misa enriquecida y perfeccionada por una tradición multisecular como la Misa de siempre que fue codificada y no inventada por un papa que fue un santo, San Pío V.
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42.-Porque las traducciones en la versión vernácula (las aprobadas) de la Nueva Misa, vinieron a aumentar y agravar los errores presentes ya en su texto en latín, y así acentuaron más su carácter modernista.
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43.-Porque, debido a todos esos errores y ambigüedades del rito, corre fácilmente el riesgo de ser celebrada inválidamente, quedando así la Iglesia privada del verdadero sacrificio, y nosotros expuestos a la ira de Dios. Los Cardenales Ottaviani y Bacci afirman en el examen crítico: “Los sacerdotes que en un futuro próximo no hubieran recibido la formación tradicional, y que se fiaran en el Nuevo Ordo de la Misa y en su ‘Institutio generalis’ para hacer lo que hace la Iglesia, ¿consagrarán válidamente? Es legítimo dudarlo.”
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44.-Porque “la Misa es lo que existe de más bello y mejor en la Iglesia… Así, el demonio procuró siempre, por medio de herejes, privar al mundo de la Misa, haciéndolos precursores del anticristo, el cual, antes de todo, procurará abolir y realmente abolirá el Santo Sacrificio del Altar, en castigo por los pecados de los hombres según la profecía del profeta Daniel, 8, 12:´’Y que le fue dado poder contra el Sacrificio perpetuo, por causa de los pecados (del pueblo)”. (Palabras de San Alfonso María de Ligorio).
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45.-Porque en los lugares donde se conserva la Misa Tradicional, la Fe y el fervor de los fieles son mayores, mientras que se aprecia lo contrario donde predomina la Misa Nueva. (Lo confirma la relación sobre la Santa Misa en la diócesis de Campos, presentada al cardenal James Knox, publicada en ROMA, n° 69, agosto de 1981, pág. 29).
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46.-Porque, junto con la Misa Nueva, aparecieron los catecismos nuevos, la moral nueva, predicaciones e ideas nuevas, el nuevo calendario, el nuevo código, en fin, UNA IGLESIA NUEVA. La Misa Nueva es una de las manifestaciones de la nueva Iglesia y el punto central del progresismo. “La reforma litúrgica es, en sentido muy profundo, la llave del Aggiornamento (modernización de la Iglesia). No os engañéis: es ahí donde comienza la Revolución” (declaración de Mons. Dwyer, Arzobispo de Birmingham, en su calidad de portavoz del Sínodo Episcopal).
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47.-Porque la belleza intrínseca, esencial, de la Misa Tradicional, atrae las almas por sí mismo, mientras que la Nueva Misa, al faltarle atracción propia, tiene que inventar novedades para interesar y poder atraer al público.
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48.-Porque la Nueva Misa contiene muchos errores ya condenados de modo dogmático por el Concilio de Trento: la Misa recitada totalmente en vernáculo, las palabras de la Consagración dichas en voz alta, por Pío VI (los mismos errores en la condenación del sínodo de Pistoya) y Pío XII (condenó, por ejemplo, en la encíclica “Mediator Dei” el, altar en forma de mesa).
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49.-Porque la Misa Nueva intenta realizar el gran deseo judeo masónico de transformar la Iglesia Católica en una iglesia nueva, ecuménica y que abarque, al mismo tiempo, todas las ideologías, todas las religiones, la verdad y el error. Al respecto es sintomática la declaración de Dom Duschak, del 5/11/62: “Mi idea sería introducir una misa ecuménica…” Al preguntarle si su posición venía de sus diocesanos, respondió: “No, encuentro, inclusive, que se opondrían, como bien se oponen numerosos Obispos. Pero si se pudiese colocarla en práctica creo que terminarían por aceptar” (citado por el P. Ralph Wiltgen, en “El Rhin desemboca en el Tiber”)
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50.-Porque atenta contra el dogma de la Comunión de los Santos, prescribiendo la supresión, cuando el sacerdote celebra solo, de todos los saldos y de la bendición final; del “Ite Missa est” inclusive en la la Misa celebrada con ayudante (“Breve examen crítico”, Cardenales Ottaviani y Bacci).
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51.-Porque da más valor al altar que al Tabernáculo. Ahora recomienda conservar al Santísimo en un lugar apartado, como si se tratase de una reliquia cualquiera, de manera que, al entrar en la Iglesia, no será ya el Tabernáculo el que atraerá inmediatamente la atención, sino una mesa despojada y desnuda (“Breve examen crítico”).
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52.-Porque el nuevo rito de la Misa ha dejado de ser un culto vertical que va del hombre hacia Dios, pero convertirse en un culto horizontal, en cuento este nuevo rito se limita a volver al hombre hacia el hombre y no al hambre hacia Dios. Además la nueva iglesia es la religión del hombre. ¿Donde queda la gloria de Dios?
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53.-Porque la Misa Nueva, diciendo obedecer al Concilio Vaticano II, en verdad contraría inclusive sus disposiciones, pues dicho Concilio declaró que la Iglesia quiere conservar y promover los ritos tradicionales.
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54.-Porque la Misa Tradicional, llamada de San Pío V, jamás ha sido legalmente abrogada, de acuerdo con las leyes canónicas vigentes (cf. Cánones 22 y 30).
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55.-Porque el Papa San Pío V concedió un indulto perpetuo (que no fue hasta hoy abrogado) válido para siempre, para celebrar la Misa según su Misa, libre y lícitamente, sin ningún escrúpulo de conciencia y sin que se pueda incurrir en alguna pena, sentencia o censura (Bula “Quo Primum Tempore”).
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56.-Porque Pablo VI, al presentar la Nueva Misa, no tuvo la intención de comprometer en ella la infalibilidad pontifica. Fue él mismo quien lo declaró, en el discurso de 19/11/69, refiriéndose al nuevo Ordo: “El rito y la respectiva rúbrica de por si no son una definición dogmática; son susceptibles de una codificación teológica de valor diverso…”
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57.-Porque cuando el Cardenal Heenan de Inglaterra le preguntó al papa Pablo VI si había o no prohibido la Misa Tridentina, le respondió que “no era su intención prohibir absolutamente la Misa Tridentina” (Card. Heenan en carta a Houghton Brouw, presidente de “Latin Mass Society”).
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58.-Porque, a pesar de que reconocemos la suprema autoridad del Papa y su gobierno universal en la Iglesia, así como la autoridad de los obispos, sabemos que esa autoridad no puede imponernos la práctica de aquella que va claramente en contra de la Fe: una Misa equívoca y que favorece la herejía y que , por tanto, desagrada a Dios
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59.-Porque el Concilio Vaticano I (dogmático y no sólo pastoral) define: “El Espíritu Santo no fue prometido a los sucesores de San Pedro para que estos, bajo la revelación del mismo, predicaran una nueva doctrina, sino para que, con su asistencia, conservasen santamente y expusiesen fielmente el Depósito de la Fe, o sea, la Revelación heredada de los Apóstoles” (Dz. 3070). Ahora bien, por lo que vimos antes, La Misa Nueva vehicula una nueva doctrina.
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60.-Porque la herejía, o todo a aquello que la favorece, no puede ser materia de obediencia. La obediencia está al servicio de la Fe y no la Fe al servicio de la obediencia. Es este caso, “se debe obedecer antes a Dios que a los hombres” (Act. 5, 29). SE TRATA POR LO TANTO DE UNA OBLIGACIÓN GRAVÍSIMA DE CONCIENCIA EL NO ACEPTAR LA NUEVA MISA. EN ESO ESTA EN JUEGO LA SALVACIÓN ETERNA.

Preparon un aquelarre masónico de Benedicto XVI, ahora en la JMJ de Madrid » escenario-cuatro vientos








Uno de los símbolos masónicos tomado del reino vegetal es la Acacia, es un árbol muy común en la Península de Sinaí, desierto de Negeb, pero, salvo en las inmediaciones del Jordán, poco común en el resto de Palestina. Es el símbolo de la vida y la inmortalidad. La Acacia recuerda, que una de sus ramas sirvió para cubrir el cuerpo de Hiram. Es para los masones modernos lo que fue el Lotus de las iniciaciones egipcias, el Mirto de los misterios de Eleusis de Grecia, el Muérdago de los Druidas de la Galia, y tiene la misma interpretación simbólica que le damos en la actualidad.
Emblema masónico por excelencia: “la ACACIA simboliza el conocimiento de los secretos de los “verdaderos maestros masones”, de ahí que se la identifique con la posesión efectiva de la maestría, como se dice en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.”
El emblema masónico, rodeado de ramas de Acacia

El gran paredón blanco servirá, antes y después de la “misa” que allí se celebrará, para proyectar imágenes y juegos de luces de colores, mientras que el escenario será ocupado por multitud de artistas de todo tipo, incluido algún grupo musical compuesto por sacerdotes que no está claro si entonarán cantos gregorianos: se trata del conjunto “La Voz del Desierto”:

Comienza el martes 16 de agosto, en Madrid, la Jornada Mundial de la Juventud, organizada por la cúpula de la Iglesia Conciliar. Se trata de seis días de intensa actividad que reunirá a cientos de miles de jóvenes de todo el mundo, que según leemos en el programa oficial, contará con dos misas: una el martes, día de la inauguración, y otra el domingo 21, día de clausura. No se prevé en el programa general el rezo del Rosario.

En el intermedio los jóvenes contarán con una abundante oferta de películas, números musicales, obras de teatro, entrevistas con actores famosos, etc. etc.

Simbolismo New Age y pro sodomía

Rouco Varela realizará una “misa” junto a la diosa de las Cibeles, simbolismo new age y también emblemática para los sodomitas
Comenzará todo el martes 16 a las 20 horas con una misa en la plaza de Cibeles, con su monumento dedicado a la diosa Cibeles, diosa de la Madre Tierra, también conocida como Gea o Gaia o Pachamama en tierras sudamericanas. Esta misa será “presidida” por el arzobispo de Madrid, el cardenal Antonio María Rouco Varela.

Miércoles jueves y viernes a las 10 de la mañana, los jóvenes podrán asistir a sesiones de catequesis con obispos de todo el mundo. Desde la misma hora, todos los días podrán hacer un “Recorrido por la extraordinaria combinación de circunstancias astronómicas, geológicas, físicas, químicas, biológicas, que hacen de la tierra un planeta “especial” en el que todo ha servido para que apareciera el Homo Sapiens.”. Cabe suponer que esto reemplazará la lectura del Génesis.

También el miércoles habrá encuentros con jóvenes-modelo (Entiéndase “modelo a imitar”) como las actrices Karime Lozano y Monique Coleman, cuyas imágenes tomadas de la web preferimos no mostrar antes del horario de protección al menor. Suponemos que estos encuentros se encuadrarán en la temática de la “teología del cuerpo” que será tratada desde el lunes 15 al sábado 20 en el teatro Gómez Serrán dela Plaza Colón.

Ritual de basura para y de los fieles

Papel higiénico “en honor” a Benedicto XVI, para lanzarse entre los fieles

El día jueves es el de la llegada de Ratzinger a Madrid. Será recibido en la misma plaza de Cibeles por los jóvenes de todo el mundo, y a su paso en el “papamóvil” le serán arrojados miles de rollos de papel higiénico de colores blanco y amarillo, a modo de serpentinas. Los dos rollos que incluye este pack edición limitada pertenecen a la colección de papel higiénico de colores que posee Renova y al igual que el resto de la gama, el producto tiene tres capas, aroma y está testado dermatológicamente. Suponemos que los rollos que llevan los colores de la bandera del Vaticano y que no se usen como serpentinas, pasarán a formar parte de la provisión de los baños químicos. La firma Renova ha donado 7000 packs. El que quiera un souvenir, puede comprarlos a 3,50 euros.

Contemporización con abortistas excomulgados
Aprobaron las leyes abortistas, pero no reciben sino cordial diplomacia de Joseph Ratzinger Tauber

LA LOGIA VATICANA (I). La primera versión de Lefebvre en 1976



LA LOGIA VATICANA (I). La primera versión de Lefebvre en 1976
junio 22, 2011
tags: lefebvre, logia, masonería, sede usurpada, sermón 1976 por Foro Católico
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“SI, NO LO SÉ AHORA, SE DESCUBRE QUE EL PAPA ESTÁ INSCRITO EN UNA LOGIA MASÓNICA ANTES DE SU ELECCIÓN, ÉL ESTARÍA EXCOMULGADO Y SU ELECCIÓN SERÍA INVÁLIDA. ÉL NO PODRÍA SER PAPA Y NOSOTROS TENDRÍAMOS UN PAPA QUE NO ES PAPA. ESTO ES POSIBLE.”(Conferencia de Marcel Lefevbre dada a la Asociación San Pío V en febrero de 1976, cuya grabación fue confiada al Padre Guépin)
M. Lefebvre: Yo estoy convencido que esto se va a descubrir cada vez más, que hay dentro del Vaticano una logia masónica, ni más ni menos. Eso se va a descubrir tarde o temprano: se publicarán los nombres y pertenencia masónica, y sus grados, no puede ser posible de otro modo.

Foro Católico: Tal como lo previó Lefebvre en febrero de 1976, en julio la predicha lista de masones fue publicada en el “Bulletin de l’Occident Chrétien Nr.12, Julio, 1976, (Director Pierre Fautrad a Fye – 72490 Bourg Le Roi. La divulgación también fue exactamente como la anunció Lefebvre cuatro meses antes: ”se publicarán los nombres y pertenencia masónica, y sus grados”…

Evidentemente Lefebvre tenìa esa lista en su poder o le fue avisado… de lo contrario ¿cómo podría conocer ese dato tan al detalle?

Ellos hacen muy bien el trabajo en las logias para que por lo menos no sean el soporte de éstas. ¡Esto no puede ser posible!

Podemos ver que esto sucede en todos los ámbitos. No puede ser posible que el Papa inspirado y sostenido por el Espíritu Santo y por las palabras de Nuestro Señor Jesucristo pueda hacer una cosa semejante. ¡Esto no es posible, es incompatible!

Foro Católico: Como todo clérigo instruido en la doctrina yel Derecho Canónico, Lefebvre aceptaba que era INCOMPATIBLE EL PAPADO CON LA HEREJÌA MASÓNICA EN UNA MISMA PERSONA y por ello más adelante lo expresará, pero antes señala:

Esta destrucción de la Iglesia, esta destrucción del Reino Social de Nuestro Señor Jesucristo, esta destrucción de la Fe Católica está presente en todos los ámbitos: en los catecismos, en las universidades, en las escuelas católicas, en las congregaciones religiosas, en los seminarios, por todas partes por donde se mire. Se trata de la destrucción sistemática de toda la Iglesia buscada por las reformas que han seguido al Concilio Vaticano II, porque es éste Concilio el que ha permitido hacer éstas reformas, son ellos quienes han hecho las reformas, es el Concilio Vaticano II en términos inequívocos el que ha permitido lanzarse a hacer reformas. Esto es lo que han querido y el Vaticano II ha sido el trampolín que ha permitido todo eso.

Foro Católico: Se debe recordar que él preparó el Conciliábulo, firmó todas sus actas heréticas (sin faltar una sola, segùn su biógrafo Malherais y otros investigadores) y encabezó una comisión que pretendía acallar en 1969 a los padres generales de órdenes religiosas reacios al Conciliábulo. por encargo de Pablo 6º.

ACEPTA LA PROBABILIDAD DE LA SEDE USURPADA
Entonces puede decirse, en efecto, que no es posible que un Papa pueda hacer algo así, y que en consecuencia quien lo haga no es Papa. Es un razonamiento. No digo que eso sea cierto. Yo planteo varias hipótesis y ésta puede ser una hipótesis válida. Puede ser que sea descubierta, no lo sé. En mi opinión esto no es claro aún. ¿Y si algún día se descubriera?

Foro Católico: con esta declaraciónqueda claro que M. Lefebvre condicionó la Sede usurpada al solo hecho de que se descubriera que así era, NUNCA DIJO QUENO TENÍAMOS AUTORIDAD PARA JUZGARLO Y SÌ ACEPTÓ QUE ERA UNA HIPÒTESIS VÁLIDA, SUJETA ALA COMPROBACIÓN DEL HECHO, NO A UN JUICIO CANÓNICO. Lefebvre reconocía, como cualquier prelado, la excomuniòn automática contra losmasones y quienes a conciencia losfavorecieran. Y siguió sonbre la Sede usurpada:

Estas son cosas que no son imposibles. Ya ha habido apariciones que lo han dicho, apariciones reconocidas por la Santa Sede: Fátima, La Salette, que decían que el demonio subiría a lo más alto de la Iglesia; si es la cima, no lo sé. Si sube hasta allí, o si va hasta el Papa o hasta aquel que se dice Papa, no lo sé; pero NO ES UNA COSA IMPOSIBLE. Los teólogos han estudiado el problema para saber si es posible que un Papa sea hereje y pueda ser excomulgado, y en consecuencia, todos sus actos fueran declarados ilegítimos e inválidos.

Si, hipotéticamente, no lo sé (en ese momento), SE DESCUBRE QUE EL PAPA ESTÁ INSCRITO EN UNA LOGIA MASÓNICA ANTES DE SU ELECCIÓN, ÉL ESTARÍA EXCOMULGADO Y SU ELECCIÓN SERÍA INVÁLIDA. ÉL NO PODRÍA SER PAPA Y NOSOTROS TENDRÍAMOS UN PAPA QUE NO ES PAPA. ESTO ES POSIBLE.

Foro Católico: Simple y llanamente Lefebvre afirma que si se descubre que Roncalli o Montini fueron masones antes de electos, sus elecciones fueron nulas. Eso todos en este Foro lo sabemos… ¿No es así?. Lefebvre en 1976 afirmaba que el Vaticano, la Sede Papal, se había convertido en una logia masónica, y que solamente hacía falta demostrar la excomunión del usurpador…

No digo que eso sea así (pero sí lo dijo), pero en la situación en la que estamos uno busca soluciones. Nos encontramos frente a un problema casi sin solución; quiero decir desde el punto de vista teológico. Entonces buscamos soluciones.

Se quiere destruir todos los Estados Católicos, no se quiere más el Reino de Nuestro Señor, y que la Iglesia se preste a todas estas operaciones gigantescas y demoníacas es incomprensible, es algo realmente horroroso, espantoso.

Foro Católico: ¿Y quién quería hacer algo así?. Lefebvre lo sabía perfectamente…

No a los Rituales Satánicos del Toreo



No a los Rituales Satánicos del Toreo
Afortunadamente, existen muchas protestas, manifestaciones y movimientos de protección a la naturaleza y a los animales que defienden la vida de los animales y protestan contra el toreo.

La mal llamada Fiesta Nacional es un ejercicio abyecto de condenas de ejecución en público de animales sanos y nomales, que los ridiculizan, los marean dando vueltas y vueltas, con pañuelos, mantones, jinetes, etc..., hasta que, descolocados y confusos los pobres seres, son matados sangrientamente sin piedad ninguna ni compasión.

Puesto como una moda hortera entre las clases de la alta sociedad y de los famosos, ha seguido sobreviviendo esta macabra costumbre atávica social de los dichosos ruedos y de los toros.

Como anillo al dedo, a las gradas de las plazas de toros llegaron la beautiful people, la jet-set, los jueces-estrella, políticos profesionales con derecho a tarjeta Visa-Oro a cargo del contribuyente, el famoseo y los figurines de moda, que sonríen a los fotógrafos de las revistas para aumentar sus cachés como la gente más "in".

Y donde se asienta la gente poderosa y pudiente de las clases altas de la sociedad, siempre han paseado también las peores cosas, como la droga, los vicios más diversos, las especulaciones, los pelotazos a mansalva y la corrupción total... ¡Eh, ya ha llegado "la gente gorda", fumando puros enormes al patio de los chanchullos!...

Al igual que en las sombras del submundo del boxeo, las peleas ilegales de personas y de animales, las apuestas, y juegos clandestinos, en torno a todo el mundo del mercadeo del toreo, pululan y pululean también por ahí los mismos extraños personajes, apoderados y demás tipos negociantes, dispuestos a sacar tajada, cual "mafiosos" esbirros del Hampa, apañando los negocios y moviendo el vil capital de un lado para otro, a costa de propiciar la matanza planificada y a sangre fría de unas criaturas inocentes.

¿Se imaginan a Jesucristo, sentado en las gradas, con gafas de sol, fumando un pedazo de puro habano entre una nube de humo, y riendo los puntazos que unos tipos de ridículas vestimentas coloridas están propinando a unos animales que nunca quisieron llegar a semejante circo de la muerte?... Nosotros no nos lo imaginamos. Fresco cretense del Palacio de Knossos "Salto del toro", datado en torno al año 1500 a.C.

Rémora demoníaca del pasado, el toreo es una tara de costumbre atávica, derivada de los rituales religiosos paganos en muchos lugares del mundo antiguo, como en Creta, y en toda la cultura mediterránea. En la Biblia se habla del culto pagano al becerro, al dios Apis, el famoso becerro de oro en Egipto, que representaba al dios egipcio Osiris; era el culto a un ídolo condenado por Dios en la Biblia.

De aquellos orígenes antiguos paganos sobreviven todavía estos rituales religioso-festivos, presentados ahora como "fiestas de tradición popular", en las que se siguen haciendo satánicos sacrificios de sangre, heredadas de los antiguos pueblos, de religión pagana.
Los toreros se visten muy a menudo con colores rituales del fuego, amarillo y rojo, predominando los elementos dorados y brillantes, que reflejan el brillo del Sol, como sacerdotes paganos sirviendo al dios solar.


Sacrificio Satánico, en donde los oficiantes del acto de la reverencia ritual, portan afiladas dagas de muerte, prohibidas de portar por cualquier persona en cualquier calle o plaza de la vía pública, so pena de ser detenido rápidamente por la policía, y cubren sus cabezas con sombreros negros de cuernos, como de macho cabrío satánico, y voltean una capaza amarilla por un lado y roja del otro, como el color ritual del culto al fuego diabólico y pagano.

Fiesta de los toros, Fiesta de los cuernos, Fiesta del Macho Cabrío, donde los toreros también son y se visten de toros, vestidos con el color del fuego o con elementos brillantes, y en donde se sacrifica ritualmente un bóvido de cuernos, de color negro, por supuesto.
Los toreros usan unos extraños sombreros de color negro, a modo de cornamenta, con dos salientes a ambos lados de su cabeza, haciendo forma de cuernos rituales taurinos, satánicos.

Los fieles congregados agitan con fervor sus paños malditos de muerte; vociferan gritos de riña y placer al compás de la orgía de sangre, con ojos espectantes, y mueven sus pulgares, arriba o abajo, cual Césares imperiales por un día, presidiendo una ignominiosa matanza de cristianos en un circo romano.

El Ritual de la danza de la muerte se desarrolla dentro de una plaza redonda del culto al dios del fuego, de paredes rojas y suelo de tierra amarilla, esto es, la representación del dios Sol, la misma deidad pagana de la religión ancestral practicada en las antiguas culturas de Egipto, Babilonia, mayas, aztecas, etc..., a la cual los sacerdotes paganos de estas culturas les dedicaban sacrificios rituales de sangre..

La Plaza de Toros es una representación religiosa pagana de un Sol, y cuyas arenas claras dan aspecto del color del fuego en un día caluroso de verano. Las paredes del círculo son rojas. Y la estancia ritual es, obviamente, un círculo solar perfecto, para acoger los sacrificios de sangre. Pura simbología y ritualidad satánica.

Y como todo ritual satánico, no exento de sangre, sangre corriendo a raudales, manchando ritualmente la arena encendida del ruedo solar. El sacrificio de sangre ofrecido a la deidad diabólica del fuego, al dios Rha, se ha consumado. Es el arte y la cultura, sí, del Mundo de la muerte del horror y de las Tinieblas.

Las fiestas patronales de los pueblos y las ciudades españolas, dedicadas a sus vírgenes, santos y patrones, que no son sino representaciones demoníacas, terminan con la típica corrida de toros, el ritual de sangre ofrecida en sacrificio, para todas estas deidades dementes del mundo de la oscuridad a quienes van dedicadas estas fiestas paganas del toreo. Y después, pra terminar los jolgorios y las fiestas, las llamadas "peñas" de los pueblos, asan la carne de los toros sacrificados y se lo comen todo, cual caníbales en pleno ritual satánico.

Estos espectáculos sangrientos de toreo se emiten en directo por televisión, normalmente en pleno horario infantil de la tarde, cuando muchos niños se entretienen viendo la televisión. Lo cual debería escandalizar a toda la sociedad y debería mover a que todas las asociaciones de defensa de la Naturaleza, asociaciones de padres de alumnos, de unidad familiar, asociaciones civiles, de protección a la infancia, etc.., denuncien judicialmente estos hechos reprobables, que son ciertos y constatados por todo el mundo.

Ya en las culturas paganas antiguas existían los rituales religiosos de sacrificar bóvidos, cabras, chivos, toros jóvenes, que tuvieran cuernos. A la izquierda, una mujer egipcia de la IV dinastía lleva una cabra para el sacrificio. A la derecha, en Mesopotamia, el Rey Sargón II conduce a un chivo para el sacrificio ritual.

En este Mundo al Revés, en el que vivimos, la Familia Real, el Gobierno y las personas más influyentes de la sociedad son los primeros que ocupan los palcos de honor, y suelen ser aquellas personalidades a las que los toreros precisamente les dedican las orejas, el rabo o los miembros corporales que hayan cortado con demencia a los animales. Y cuando los políticos y miembros de la Familia Real no van a los toros, les dá por ir de caza mayor o menor. Con lo cual, no podemos esperar mucho más de estas personalidades.

Por si todo esto fuera poco, encima tenemos que aguantar que los toreros, forrados con sus galas taurinas, salgan contínuamente en televisión, y protagonizen las portadas de las revistas y de los programas del corazón, como si fueran personas ejemplares en algo para la sociedad.

Las fiestas horribles de "Los toros" no proceden de las políticas de derechas ni del Franquismo, porque en tiempos de la II República, cuando gobernaban las izquierdas, también había corridas de toros, así como anteriormente a esa época, y también durante el siglo XIX, y así anteriormente.

Un último aspecto a tratar, no de menor importancia, es considerar, en estos tiempos de escasez de suelo urbano en las ciudades, la cantidad tan inmensa de suelo urbano que se liberaría al tirar todas estas mastodónticas e inútiles plazas de toros que hay en todas las ciudades y pueblos, y que estropean horrorosamente el paisaje, haciéndolo lúgubre y tétrico, muchas veces encajonadas a presión entre angostas calles.

Esta fotografía retrata este templo de la muerte que es la plaza de toros de la ciudad de Málaga, todo un adefesio arquitectónico, antiestético, antinatural, y mortuorio. El derribo de esta plazuela de mal agüero liberaría una cantidad impresionante de suelo útil para los ciudadanos.

La venta de todos los terrenos liberados de las plazas de toros generaría unas riquezas tales a las arcas públicas que podrían invertirse en la atención a las personas enfermas, a las personas mayores, hospitales, etc... O también se pueden transformar en zonas verdes de vida para que los niños jueguen y paseen los mayores.

Quien diga que a una persona, por ser español, le tiene que gustar a la fueza los toros y el flamenco gitano, es que un pobre idiota ignorante, malintencionado y manipulador. Lo mismo que proferir la sandez de que el toreo es una tradición, pues por ejemplo, históricamente siempre ha habido mucha tradición de penas de muerte, fusilamientos, garrote vil, guillotina, etc... para los ajusticiados, pero hoy en día todo el mundo está de acuerdo en que dicha tradición ejecutora era una conducta criminal, injusta y contraria al derecho, y que por lo tanto, era necesaria su abolición.

¡Malditos, malditos y mil veces malditos todos aquellos que tengan algo que ver con el mundo del toreo!...
Porque aquellos que no cuidan la naturaleza y a sus seres inocentes, serán arrancados de vivir en La Tierra. Está escrito en La Biblia.
- ¡La venganza es mía! - así ha dicho Jehová Dios, el Creador de los cielos y de la Tierra.

En conclusión, Dejemos tranquilos a los animales. Invirtamos presupuesto en reforestación y defensa del Medio Ambiente. Y ocupémonos de los problemas reales de la sociedad, la seguridad social, los hospitales, el empleo, la formación, la protección y el cuidado de nuestro entorno natural, etc...

En suma, Estemos a favor de la vida, y no de la muerte

DESMONTANDO LA IDEA DE LA TEORIA DE LA EVOLUCION

http://expedientexfiles.blogspot.com/2009/03/el-fraude-de-la-teoria-de-la-evolucion.html

La Conspiración Invisible y la Tiranía de las Logias



La Conspiración Invisible y la Tiranía de las Logias

Oficialmente, España es un país aconfesional desde 1978, según la Constitución Española de 1978. Esto quiere decir que ninguna confesión tendrá carácter estatal, y que por tanto, el Estado no se declara oficialmente seguidor de ningún credo religioso.

En los últimos años hemos visto, en España, y también en otros países de Europa, cómo han surgido iniciativas legisladoras, normalmente procedentes de partidos con ideologías de izquierda, que han reclamado la retirada de crucifijos y símbolos religiosos, en las escuelas públicas y centros institucionales, asociados a la religión católica.

Los gobiernos socialistas han defendido y aplicado leyes y medidas sociales que son opuestas a las que oficialmente defienden las confesiones religiosas, como por ejemplo los relacionados con los temas del aborto, la familia, anticonceptivos, la homosexualidad, cambios de sexo, etc...

Ahora bien, en esta situación, de neutralidad oficial religiosa, e incluso de posición contraria a la tradición religiosa, ¿Cómo es posible que todos, se dice que son casi todos pero en la realidad son todos, los gobernantes y miembros de las élites de los partidos políticos, de los gobiernos, estatal y autonómicos, de los altos mandos militares, del poder judicial, de la Banca, la Industria, etc..., sean masones consagrados?... ¿Pero qué demonios es esto, una conspiración?

Algunos personajes prominentes de la política y de las altas esferas, los menos, han reconocido ser masones, claro que porque esa información se ha filtrado de algún modo a los medios, y ha salido a a la luz, y entonces no les ha quedado más remedio que admitirlo. Pero la mayoría de ellos se esconden; esconden el hecho de que son miembros masones iniciados e iluminados, con un grado determinado y pertenecientes a logias numeradas de obediencia regular, o de cualquier otra índole.

El historiador Ricardo de la Cierva pudo constatar la pertenencia de Zapatero a la Masonería, siguiendo la tradición de su abuelo. Generalmente los políticos socialistas pertenecen a logias masónicas de obediencia francesa y los del PP a logias de obediencia inglesa o escocesa. A Rubalcaba se le asocia con la logia del ex Presidente Miterrand. Gallardón y Aznar están señalados como Illuminati, cercanos a Bush. Cospedal y Aguirre asisten a Bilderberg. Se relaciona a José Bono con la Orden másonica Martinista Sinárquica. Etc... etc...

Estos masones consagrados pertenecen a logias esotéricas y ocultistas de todo tipo, secretas, discretas, Illuminati, internacionales, del Gran Oriente, de París, del rito escocés, etc... Ellos dicen que admiten a personas con creeencias religiosas de todo tipo. Les dá igual, porque en realidad las logias masónicas ya tienen sus propias doctrinas y sus propios credos, que son compatibles con todas las corrientes sociales y espirituales, ya que están por encima de ellas.

Pero los masones dicen a la sociedad que no se preocupen, que no pasa nada, que ellos no pertecenen a ninguna religión ni a ningún partido concreto. Sin embargo, comparten principios, planteamientos, enfoques, metas homogéneas y coherentes, entre todos sus miembros. Forman fraternidades y hermandades, con lazos y pactos de sangre, con unos principios espirituales y morales determinados, e incluso lucen vestimentas y portan símbolos rituales, místicos y esotéricos, y están integrados en unas determinadas órdenes.

¿Deberían estar este tipo de personas de las logias de obediencia, al frente de los ministerios, de los gobiernos, y de todas las instituciones oficiales de un país? ¿Deberían ser estos personajes de las fraternidades secretas, nuestros Reyes, Presidentes y Ministros?

El Rey Juan Carlos reunido con Andrew Cardinal Bertie en el año 2000, Gran Maestre de la Orden de Malta. La Reina Sofía es miembro permanente del Club Bilderberg

Pero ellos, los masones que gobiernan todas las parcelas de nuestra sociedad, dicen que estemos tranquilos, porque son "invisibles"; ¡hacen como que no existen!.. Dicen que no tienen religión, que no son militares, que no son políticos, que no son educadores, que no son economistas, que no son estretegas, etc... que ellos no tienen nada que ver con todo eso. "Ellos no son nada, no existen, y no tienen que ver con nada, son sencillamente Invisibles". ¡Pero resulta que en realidad lo manejan absolutamente todo. Manejan todas las instituciones internacionales y todos los gobiernos del mundo!. ¿¿??...

Nadie ha votado en las urnas a estas logias másonicas para que gobiernen nuestra sociedad. Sin embargo gobiernan y manejan absolutamente todo. ¿Dónde queda la democracia de las urnas si después mandan los Grandes Maestres de las Logias Internacionales, a los cuales nadie los ha votado? ¡Esto es una tomadura de pelo!...

Porque toda esa infinidad de logias y hermandades herméticas forman, a su vez, una única y misma Gran Logia Mundial. Ellos, en su cúpula directiva, ya tienen sus propias ideas, su propia doctrina, sus propias creencias espirituales, y sus propios programas para aplicar en la sociedad. Porque las logias se deben a su obediencia, y aplican sus propios programas a la sociedad. Es la Tiranía de las Logias. Estos dirigentes masones están obedeciendo a otros intereses ajenos, y por lo tanto, están cometiendo un delito de alta traición contra sus pueblos.

Quien intente aproximarse a las esferas del poder, y no pertenezca a esta Gran Hermandad Mundial, no tiene nada que hacer, no tiene futuro, y su carrera está terminada de antemano.


El Ojo Illuminati en la bandera europea


¿Acaso deberían estas personas, masones consagrados de las logias de obediencia, estar presentes, tranquilamente, en nuestras propias Instituciones, para reinarnos y gobernarnos?

Ellos están afiliados a su Fraternidad Mundial, como un Sindicato de las Sombras, para defender sus propios intereses, para asegurarse de que ellos van a seguir estando arriba, formando la Elite; y para ello necesitan que tú sigas estando abajo, formando "la masa sucia". Ese es el juego, y de eso se trata todo.

Es por el sentido común, por el bien de la sociedad, y por la higiene social, que debería hacerse una ley para prohibir la entrada en las instituciones públicas de todas aquellas personas que estén vinculadas a sociedades organizadas de obediencias extrañas y ajenas al bien común de la sociedad y de los pueblos.

Ya que el Movimiento de los Indignados del 15-M está reuniendo sugerencias de los ciudadanos para llegar a formar un nuevo modelo de sociedad, pues que tomen nota de ésta. Porque mientras la sociedad esté dirigida por logias secretas, conspiradoras, herméticas e invisibles, a las que nadie ha votado, no hay nada que hacer.

El saludo masónico del Papa




No tenemos porque compartir este texto. Texto sacado del blog X.filies.es



El saludo masónico del Papa
Publicado por FG en domingoAntes de nada, veamos cuál es la diferencia entre el saludo normal y el saludo masónico. En la imagen superior de la izquierda, vemos un saludo normal. En la imagen de la derecha, vemos un saludo masónico, en el que el dedo gordo o pulgar presiona sobre el segundo nudillo de la mano del compañero masón. En la quiromancia, cada dedo se corresponde con un planeta; pues bien, el segundo dedo o dedo medio es conocido también como el "dedo de Saturno", un planeta de gran significado para los ocultistas.

Y bien, aquí tenemos al Papa Papa VI, haciendo el saludo masónico con un desconocido masón. Observe cómo los dos pulgares presionan el segundo nudillo de la mano del compañero masón.

La persona de Pablo VI, Juan Pablo II o cualquier otra, no importa la persona, pues el puesto de Papa es siempre el mismo, con la misma responsabilidad hacia las organizaciones secretas y hacia toda la organización religiosa de La Tierra.

Aquí tenemos otro ejemplo. Volvemos a ver el mismo caso. El entonces primer ministro inglés, Tony Blair, también masón, por supuesto, presiona el segundo nudillo de la mano derecha del Papa Benedictus XVI.

El saludo masónico es igual para todos los miembros de logia ocultista en general. También, dependiendo de otros factores, se utiliza también la presión sobre el primer nudillo.

¿Que qué hace el Papa practicando el saludo masónico?

Pues qué va a hacer.., su trabajo. El Sumo Pontífice de la Iglesia Católica es la máxima jerarquía en La Tierra de todas las organizaciones másonicas y logias secretas. El Papa es el jefe de toda la organización luciferina en La Tierra, y a él y a la Curia del Vaticano le sirven las máximas autoridades del mundo, como los presidentes de Estados Unidos, Reino Unido, y todos los demás países del mundo.

sábado, 13 de agosto de 2011

Cada uno saque su respuesta

http://www.youtube.com/watch?v=7vHdduXlpOQ&feature=related

Apostasia

no tenemos porque estar deacuerdo.
http://www.youtube.com/watch?v=SrxrcQ3hqh4
http://www.youtube.com/watch?v=OUEucUsBX3c&feature=related
angeles y demonios
http://www.youtube.com/watch?v=jt4cAME2WpE&feature=related
El video que no quieren que veas
http://www.youtube.com/watch?v=T5BddYTPBBI&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=mhIfzNjQnz8&feature=related




La Iglesia católica y el Nuevo Orden Mundial: Satanistas entre sus miembros



La Iglesia católica y el Nuevo Orden Mundial: Satanistas entre sus miembros

“La Iglesia Católica en crisis”. Entrevista con el ex-jesuita Malachi Martin (23 de julio de 1921 – 27 de julio de 1999), aparecida en ‘The New American” el 9 de Junio de 1997, dos años antes de su muerte. La reproducimos a continuación porque, aparte de parecernos sumamente interesantes, son declaraciones que sólo no han perdido un ápice de actualidad. Todo lo contrario: a raíz de los últimos escándalos que han sacudido el Vaticano son más polémicas, si cabe, que nunca.

El sacerdote Católico Malachi Martin no vive en una rectoría, seminario, o cualquier otro lugar para clérigos. En los años 60, después de dejar su trabajo en el Vaticano, obtuvo dispensa de sus votos como miembro de los Jesuitas y comenzó a vivir como un seglar con aprobación canónica. El padre Martin aún es católico y da la misa en privado, pero está muy preocupado con la total alteración de “prácticamente todo lo Católico” en las últimas tres décadas.

Su libro más reciente, una novela titulada Windswept House (publicada por Doubleday en 1996), describe las intrigas políticas y religiosas de un pequeño grupo de miembros del Vaticano que ocupan altos cargos y trabajan para que la Iglesia Católica acepte el Nuevo Orden Mundial. La novela describe los esfuerzos de cardenales desleales que trabajan febrilmente para subvertir al Papa y la Iglesia, y no dudan en asesinar, chantajear, y practicar el satanismo.

El padre Martin fue entrevistado en su residencia de Nueva York por John F. McManus, editor del THE NEW AMERICAN.

Pregunta. Usted dice que su libro no es ni ficción ni realidad, sino un trabajo de “hechos”. ¿Qué quiere decir con eso?

Respuesta. Windswept House es una novela. Pero en un 85 % se basa en hechos reales, y muchos de los personajes que aparecen en ella son reales aunque les haya dado nombres de ficción. Hay también algunas personas vivas que menciono, como Mikhail Gorbachev, que es el mismo de la realidad. Y unos pocos personajes clave que son realmente una composición de varias personas reales.

Pregunta. Usted abandonó los Jesuitas y la vida sacerdotal ordinaria hace más de 30 años. En aquel tiempo usted estaba destinado en el Vaticano como persona de confianza del Papa Juan XXIII y del Cardenal Augustin Bea. ¿Qué causó que usted se fuera?

Respuesta. Cada vez me era más difícil ver a Cristo en ninguno de mis superiores inmediatos. No había causa liberal que el Cardenal Bea no persiguiera. Incluso entonces percibía al jefe de los Jesuitas de esa época, el padre Jean Baptiste Janssens, como enemigo de la fe. Mis colegas creían que el juramento formal contra el modernismo, requerido entonces de cada sacerdote pero posteriormente descartado, era una broma. Ese juramento nos obligaba a oponernos a la “renovación” del dogma. En esencia, el modernismo sostiene que los dogmas cambian — un absurdo total. No podía seguir prestándome a esa subversión.

Pregunta. Entonces usted abandonó los Jesuitas. Pero eso no le liberó a usted de sus obligaciones como sacerdote. ¿Cuál es su estatus actual?

Respuesta. A petición mía, el Papa Pablo VI me concedió un estatus universal por el cual no estaría bajo la supervisión de ningún obispo. No me visto como un sacerdote y no ocupo ningún puesto sacerdotal. Pero aún soy un sacerdote.

Pregunta. Cuando usted quiso marcharse ¿hubo algún intento de retenerlo?

Respuesta. Sí, me dijeron que podía llegar a cardenal, que tenía conocimientos bíblicos, facilidad con los idiomas, juventud, buena salud, buena memoria, y todo ello me situaba como candidato para ser promocionado. Pero no quise quedarme porque veía que la fe estaba siendo comprometida por muchos.

Pregunta. Su libro empieza con una vívida descripción de una “Misa Negra” sacrílega celebrada en 1963 en Charleston, Carolina del Sur. ¿Ocurrió eso realmente?

Respuesta. Sí, sucedió. Y también es un hecho que participaron altos cargos eclesiásticos del Vaticano por teléfono. La mujer joven forzada en el ritual satánico aún vive, y felizmente ha sido capaz de casarse y de llevar una vida normal. Ella dio los detalles del suceso.

Pregunta. Usted se refiere a uno de sus principales personajes como el “Papa Eslavo” y otro como el “Cardenal de la Ciudad Secular.” ¿Se refiere usted al Papa Juan Pablo II y al difunto Cardenal Joseph Bernardin de Chicago?

Respuesta. No puedo confirmar esas especulaciones. He escrito un libro “factual.” No es un documental. Hay por ahí un glosario que supuestamente da los nombres reales de docenas de mis personajes. Yo no lo compilé y no suscribo sus conclusiones pero debo decir que está bien hecho.

Pregunta. Además del “Cardenal de la Ciudad Secular,” usted describe negativamente a muchos otros cardenales y obispos. ¿Están estas caracterizaciones basadas en hechos reales?

Respuesta. Sí, entre los cardenales y la jerarquía hay satanistas, homosexuales, anti-papistas, y cooperadores para conseguir un gobierno mundial.

Pregunta. ¿Hay tanta intriga y deslealtad en el Vaticano como su libro parece indicar?

Respuesta. Hay más de la que he suministrado en el libro. El Papa está rodeado de hombres con atuendo clerical que no tienen la fe Católica; trabajan con fundaciones, organizaciones, grupos internacionales, instituciones financieras, gobiernos, universidades, y otras agencias para traer un nuevo orden mundial.

Pregunta. En su libro usted dice que influencias subversivas en las posiciones clericales más elevadas de la Iglesia están trabajando para traer un nuevo orden mundial. ¿Qué quiere usted decir con “nuevo orden mundial?”.

Respuesta. En su forma completamente planeada, habrá una globalización monetaria, y el flujo de capital y mercancías será gestionado por una entidad central única, como el Banco de Compensaciones Internacionales de Suiza. Cualquier nación que no se someta al sistema globalizado perecerá. Adicionalmente, habrá unas Naciones Unidas expandidas que extenderá su nueva estructura ética, ya capitaneada por Mikhail Gorbachev y Maurice Strong. Esto reemplazará a los Diez Mandamientos y será la base de una nueva religión universal sin Dios. Todos los Cristianos, sobre todo los Católicos, serán forzados a soportar un martirio en el que se les requerirá abandonar todo lo que crean, serán presionados a que acepten la nueva forma del estado con su nueva religión. Este nuevo orden mundial no estará centrado en un grupo de edificios desde los que los emisarios saldrán a dar órdenes al mundo. Habrá legislaciones nacionales, pero los gobiernos del mundo estarán dirigidos por quienes estén en la cima.

Pregunta. ¿Qué quiere decir con la “cima”?.

Respuesta. La fuerza que subyace y de la que he escrito en Windswept House se estructura como en una pirámide. Es ancha en la base, donde muchos individuos persiguen sus intereses y esperan ser elevados a posiciones superiores. Hay cada vez menos habitantes a medida que se asciende en la estructura. Sólo unos pocos llegan al último nivel de mando, la cima de la pirámide. Estos individuos no tienen ninguna lealtad a las naciones de las que proceden; son un nuevo tipo de ser humano, internacionalistas que buscan controlar a la humanidad. No tienen un Dios, pero colectivamente, pretenden usar la religión, los gobiernos, y cualquier cosa que encuentran útil para imponer su voluntad. Por ejemplo, opino, que la URSS no se desintegró de forma natural, sino que colapsó por una orden premeditada. Esas órdenes vinieron de la cima.

Pregunta. ¿Prevé usted represión física en este nuevo orden mundial?

Respuesta. Sí, aunque de un nuevo tipo. Las fuerzas determinadas a conseguir el poder total ciertamente crearán campos de detención, pero los individuos enviados a ellos serán siempre víctimas de procedimientos completamente legales; serán declarados culpables de romper la ley.

Pregunta. ¿Es la Iglesia Católica un mayor objetivo que otras iglesias?

Respuesta. Sí, porque es una organización internacional independiente a la que no se le puede permitir que exista como competidor. La Iglesia Católica tiene su propio cuerpo diplomático de embajadores destinados en las naciones industrializadas del mundo. Hay 180 naciones que han enviado embajadores al Vaticano. Ninguna otra iglesia atrae tanta atención. Los que trabajan para el nuevo orden mundial deben controlar esta organización única. El proceso que utilizan para conseguir esto se describe en Windswept House. En el libro escribo, “la Iglesia es el sine qua non para la llegada del nuevo orden mundial.”

(…)

Pregunta. Usted menciona al Council on Foreign Relations (CFR), pero solo brevemente. ¿Cuál es su actitud ante el CFR?

Respuesta. No es el cerebro de todo esto. Hay un nivel superior de autoridad y planificación que gobierna el CFR y otros grupos. Es la cima de la que antes hablé.